El pasado 26 de noviembre, Ordizia se convirtió en el epicentro de la tradición gastronómica vasca con la celebración del primer concurso de odolki a nivel de Euskal Herria, organizado junto al habitual concurso guipuzcoano. El evento reunió a productores de diferentes territorios con el objetivo de reconocer y poner en valor la calidad artesanal de una de las preparaciones más emblemáticas.
La cita —el Gipuzkoako XXVI. Odolki Lehiaketa— se integró por primera vez con el nuevo reto de ámbito euskalherriarra, bautizado como Euskal Herriko I. Odolki Lehiaketa.
El concurso busca estandarizar y visibilizar los criterios de calidad para la odolki: desde la textura y tamaño de los ingredientes hasta el equilibrio de grasas, cantidad de cebolla y grado de mezcla de la sangre.
Con ello, pretende dar al consumidor una referencia clara sobre el producto que adquiere y fomentar el consumo de odolki elaborada con técnicas tradicionales.
El jurado estuvo formado por profesionales del mundo de la gastronomía: chefs, carniceros, periodistas y representantes de centros de formación como Cebanc. Paloma Enriquez, directora del centro, acudió como jurado.
Compitieron 14 productores de distintos territorios de Euskal Herria, de los cuales cinco llegaron a la final tras una primera ronda de valoración.
El Mujika harategia obtuvo la victoria con 191,5 puntos, seguido del Olano harategia con 191 puntos y el carnicero vizcaíno Jesus Mari Martija con 167,5.
El ganador destacó que presentaron al concurso el mismo odolki que venden en tienda, elaborado con técnicas tradicionales y tripa natural, lo que aporta un carácter artesanal único.
Para un centro de formación hostelera como Cebanc, este concurso ejemplifica la unión entre tradición culinaria, técnica y calidad.
La presencia de formadores en el jurado y de estudiantes participando en actividades paralelas pone en valor la importancia de la formación para preservar y mejorar el patrimonio gastronómico vasco.
El éxito del primer Euskal Herriko Odolki Lehiaketa confirma que la odolki sigue siendo un producto vivo y valorado.
Desde Cebanc animamos a futuros profesionales de la hostelería a aprender, participar y contribuir a mantener la excelencia gastronómica y la tradición.

